Tardamos un poco en ponernos de acuerdo para ver si publicabamos o no esta historia, en realidad es sólo la introducción, esperamos pronto poder seguir con ella. Esperamos sea de su agrado, sino, las críticas, siempre y cuando sean constructivas nos ayudaría mucho para perfeccionarnos, saludos.
Epilogo
Tanaur era un pueblo que se encontraba en un valle rodeado por un lado de un bosque tupido y por el otro los riscos del mar del norte, su oleaje era intenso, demasiado peligroso y frió para arriesgarse a nadar en él. El Rey Alexandro de Tanaur vivía tranquilamente en su castillo sobre la colina que daba al valle, sus súbditos lo apreciaban por su benevolencia y su forma de dirigir y mantener a su pequeña monarquía. El príncipe Roghar había desaparecido en el desierto con sus tropas, durante años el rey espero la llegada de su heredero, pero las esperanzas lo abandonaban y volcaba todo su amor y cariño a su hija, Rosalline.
Taraneh era una joven callada que vivía con su abuelo Cheche, el hechicero, como muchos lo llamaban, Taraneh había heredado esta cualidad de su abuelo y su vida estaba volcada a aprender todo lo que el anciano le enseñaba. Pero Cheche estaba siendo aquejado por una enfermedad lenta, pero dolorosa, los brebajes preparados con tanto esmero por su nieta sólo servían para aliviar el dolor unos momentos. La gente la miraba con cierto recelo, su carácter era duro, inflexible y no hablaba ni saludaba a nadie en el lugar, su voz casi no era conocida, muchos habitantes del pueblo murmuraban que la chica era muda, sólo Cheche sabia que ella poseía una lengua inteligente y venenosa para quienes la intrigaban. (más…)