Tardamos un poco en ponernos de acuerdo para ver si publicabamos o no esta historia, en realidad es sólo la introducción, esperamos pronto poder seguir con ella. Esperamos sea de su agrado, sino, las críticas, siempre y cuando sean constructivas nos ayudaría mucho para perfeccionarnos, saludos.
Epilogo
Tanaur era un pueblo que se encontraba en un valle rodeado por un lado de un bosque tupido y por el otro los riscos del mar del norte, su oleaje era intenso, demasiado peligroso y frió para arriesgarse a nadar en él. El Rey Alexandro de Tanaur vivía tranquilamente en su castillo sobre la colina que daba al valle, sus súbditos lo apreciaban por su benevolencia y su forma de dirigir y mantener a su pequeña monarquía. El príncipe Roghar había desaparecido en el desierto con sus tropas, durante años el rey espero la llegada de su heredero, pero las esperanzas lo abandonaban y volcaba todo su amor y cariño a su hija, Rosalline.
Taraneh era una joven callada que vivía con su abuelo Cheche, el hechicero, como muchos lo llamaban, Taraneh había heredado esta cualidad de su abuelo y su vida estaba volcada a aprender todo lo que el anciano le enseñaba. Pero Cheche estaba siendo aquejado por una enfermedad lenta, pero dolorosa, los brebajes preparados con tanto esmero por su nieta sólo servían para aliviar el dolor unos momentos. La gente la miraba con cierto recelo, su carácter era duro, inflexible y no hablaba ni saludaba a nadie en el lugar, su voz casi no era conocida, muchos habitantes del pueblo murmuraban que la chica era muda, sólo Cheche sabia que ella poseía una lengua inteligente y venenosa para quienes la intrigaban.
Sade miraba con melancolía el camino que iba quedando atrás, su vida era feliz en aquellas tierras áridas, el desierto tenía un encanto que le fascinaba, pero ahora su vida era cambiada completamente, tendría que dejar todos sus recuerdos, toda su vida en aquel lugar, su familia había sido acecinada por los invasores y su padre la obligo a arrancar hacia las tierras del este, donde su hermano, el rey Alexandro. Sade boto el aire pausadamente tratando de calmar las lagrimas, era un viaje duro y más aun sola, a pesar de que tenía recuerdos agradables de su tío y de su prima se sentía sola.
Morgana daba vueltas como león enjaulado por la habitación, sus ojos azules centellaban de ira, maldito fuera Galan y su gente, malditos bastardos, malditos todos ellos, su poder se estaba agotando y necesitaba de aquellos conjuros, necesitaba la vida de Galan y su raza, sus largas uñas rompieron la piel de sus manos, vio la sangre escurrirse con ojos placenteros, sangre… muy pronto se dijo, muy pronto. Ahora ¿como encontraría aquello en ese maldito bosque?, ya era hora de utilizar a su secuaz.
Kraka llego ante la reina Morgana con ese aire desenfrenado que lo caracterizaba, era alto, de tez morena y ojos casi negros, su estampa arrogante intimidaba al pueblo de Tanaur y a él le agradaba, aquellos infelices, pronto el rey Alexandro moriría de una rara enfermedad, pobre, se dijo cínicamente, una lastima quedarse sin rey…
Lutheniel miro nuevamente los árboles que lo rodeaban, Galan le había dicho que la joven aparecería en aquel lugar, humanos, todos ellos merecían su desconfianza, pero Galan tenia ese poder para saber como mantener la seguridad de su pueblo, suspiro, si la chica aparecía, juro a sus ancestros que nunca más dudaría de la palabra de Galan, un ruido de una rama quebrándose lo puso alerta, se escondió en la oscuridad, en el claro apareció una joven con un vestido blanco que le llegaba a los tobillos y los pies descalzos, su cabello era liso y largo hasta su cintura, llevaba un cinturón del cual colgaba la vaina de una daga, ella se agacho a cortar hiervas y las metía en un saquito que colgaba junto con el cinturón, -menuda humana, se dijo, la luz de la luna iluminaba su largo cabello, se acerco lentamente y cuando estuvo a centímetros ella se paro bruscamente y sintió el filo del cuchillo en su garganta, ella lo miro y sus ojos se entornaron.
-vos no sois de por aquí- dijo en un susurro amenazador
-tranquila, mujer- dijo en lengua humana-ella lo miro más de cerca
- vos sois extraño señor
Lutheniel resoplo, los humanos a veces eran criaturas demasiado altaneras, bien, el no le diría quien era en realidad, saco de su espalda un envoltorio de terciopelo rojo,
-Taraneh. -Dijo entregando aquello- la chica volvió a mirarlo intrigada
-como me conocéis?
-recibid esto- dijo con su voz profunda-Galan tenia razón, eres una mujer intrigante-sonrió
-como me conocéis? -Repitió, esta vez con voz amenazante, Lutheniel sonrió para sus adentros.- limitad, humana, a recibiros esto, pero Galan advirtió, debes cuidarlo con tu vida, debes aprender de él, en el camino encontraras hechiceras escondidas que servirán en el cometido
-pero, que es todo aquello señor?- pregunto desconcertada
-sólo cumplo con ordenes mujer, ve a tu pueblo y cuida de esto con tu vida- y se marcho dejándola desconcertada.
Significados:
Cheche: palabra mapuche, sig. Abuelo, anciano.
Kraka: palabra mapuche, sig. Cuervo.
diciembre 28, 2006 at 2:52 pm
Wooooooooow… y cuando la continuan esta muy muy buena… aunque de tanto nombre quedè un poco mareada jejeje… voi a releerla ahora mismo otra vez…. de nuevo que excelente esta esto… por favor continuenla …